viernes, 20 de noviembre de 2015

Propuesta de solución




Con base en la problemática planteada, y con algunos de los razgos que caracterizan la pobreza en el sentido multidimensional. Las estrategias que se proponen y que se han venido implementando por parte de la cooperación entre alianzas internacionales y nacionales publico estatales y privadas son:

1. De acuerdo con lo contemplado por la Unicef en el informe anual para 2014 sobre la Infancia una de las falencias que se reconocen en los países de renta media como Colombia, es la ausencia de información sobre los problemas relacionados con la infancia. O sea, estos problemas no se discuten, no están en la agenda, no se promueven. Por tanto, y siguiendo el orden de solución a estos problemas, una primera gestión que se hace y se debería seguir haciendo es, la promoción del fomento de la información (su producción y circulación) en las academias, en programas publicos, en organizaciones de producción de opinión etc. 

2. En segundo lugar, teniendo en cuenta esta visibilización, se deben proponer campañas para la realización de programas, para la modificación de estos, con el fin de obtener nuevos resultados cambiando algunos que no habían funcionado de la mejor manera. 

3. Este monitoreo constante ayuda a la vez que a tener información sobre el problema, a plantear estrategias que a través de alianzas potencien y proyecten a la infancia desde todos los puntos de vista.

Es decir, se reconoce como instancia fundamental, que la pobreza, y sobre todo la desnutrición infantil, no hacen parte de un problema unicamente de orden económico, sino que solo el ensamblaje de las diferentes gestiones (sociales, políticas etc.) en programas como los de la primera infancia, que es donde se centran las diferencias respecto de los problemas en infancia en general, pueden aportar a la solución y disminución de la mortandad infantil, de la desnutrición infantil. 

Por esto, la propuesta que se propone desde la UNAD, como centro de estudios, es la promoción de la investigación, el enfoque, y la visibilización de estos problemas que pueden ayudar a formular propuestas interinstitucionales para el aporte a la solución de estos. 

Así, se reconoce que es la poca gestión del conocimiento empirico y la práctica de lo aprendido, la que no ayuda a que se establezca una relación entre la academia y la sociedad, como productora de innovaciones políticas y sociales que conduzcan al mejoramiento de ambas. 

Por esto, es allí hacia donde se encofoca la propuesta. No ha decir que hace falta dinero, gestión del estado, o interés, sino ha promover precisamente la solución de estas falencias desde los propios centros de estudio.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Desafios frente a la Desnutrición en Colombia - Uniandes

Desafios frente a la desnutrición en Colombia- Universidad de los Andes  en Tertulia de Políticas Públicas, organizada por la Escuela deGobierno y el Centro de Estudios sobre desarrollo Económico de la Universidad de los Andes.





El presente producto audiovisual da cuenta del trabajo, el estudio, y la agenda frente a los desafíos que hay en Colombia actualmente con base en los objetivos de la Agenda para la Equidad impulsada por la Unicef, enfocandose en la disminución de la desnutrición infantil a nivel global, no solo en el sentido económico, que aporta pero no lo es todo, sino también, en el de la articulación de toda la sociedad (sector publico, privado, academia etc.) en pro de posibles soluciones efectivas al problema de la vulnerabilidad infantil, como lo acota la doctora Olga Izasa. La corresponsabilidad es entonces, dice Isaza, el nucleo potencial de avance frente a estos problemas.

Así, presenta tres objetivos fundamentales de cooperación a los que se apunta en Colombia:

1. Reducción de la violencia infantil
2. Reducción de las inequidades
3. Aumento del poder político, económico y legislativo de los derechos de los niños y las niñas.


De esta manera se da inicio a la tertulia que tiene como participantes, a Diego Molano, Director de la Fundación Bavaria, a Raquel Bernal Directora del Centro de Estudios sobre Desarrollo Económico Universidad de los Andes y a Bruce Mac Master Director, Departamento para la Prosperidad Social.








Causas de la desnutrición infantil



Para la presente propuesta de solución al problema social de la desnutrición infantil, que ha sido abordado en el anterior foro colaborativo, se recurrirá en primer orden a establecer, un panorama general del problema, tomando como base el informe de la Unicef (2011) en el cual se analizan sus causas, sus consecuencias y sus posibles soluciones. Entendido está que en el estado actual de la geopolítica global, esta institución vincula mundialmente los problemas con sus características generales y comunes a todos los países. Con lo anterior se quiere señalar que está en el corazón mismo de la propuesta propende por un alcance que entienda que la pobreza, la población y el territorio ligados a sus específicidades son susceptibles de ser extrapolados a una esfera macro donde el pensamiento ético y político se encargue no solo de los problemas más inmediatos y cercanos, sino de lo que concierne a la humanidad, como objeto específico de una ética global como bien señala Cortina. Es decir, se reconoce que existe un estatuto de lo humano en tanto que humano. Es decir, como forma de vida a la que le concierne un conjunto de particularidades que a otras especies le son ajenas y que no por ello descuidan y obvian la importancia del ecosistema como constituyente de nuestro hábitat.

Hechas entonces este número de aclaraciones, pasemos a reconocer en un primer momento, qué es eso que la Unicef establece como específicidad vital en la especie humana. 


De acuerdo con los derechos del niño, y su última convención realizada a comienzos del milenio, se acota la necesidad de que los estados velen por que la población infantil tenga la posibilidad de un desarrollo básico partiendo de sus necesidades. Por esto, acudiendo a la piramide de Maslow, la Unicef dice que, el problema de la desnutrición infantil se encuentra dentro de los problemas que de primer orden se deben encargar los estados. Si se observa, la satisfacción de necesidades fisioologicas, como comer, dormir, ir al baño, etc, hacen parte de la base en la cual se construye un sujeto que se mantenga al menos en el estatus de la supervivencia. Pero no esto, lo único importante, sino que, argumenta la Unicef, existe un periodo crítico donde el ser humano se fortalece y alcanza su corporeidad optima. Así lo señala:
Es entonces, no solo el conjunto de condiciones aportadas desde Maslow, sino también el periodo de tiempo en el cual puede decidirse la vida de un niño.

Hace parte por último también de las causas y las condiciones en que se da la desnutrición infantil, tres tipos de causas: inmediatas, subyacente y básicas, como lo muestra en el siguiente gráfico:


Bibliografía:

https://www.unicef.es/sites/www.unicef.es/files/Dossierdesnutricion.pdf

martes, 3 de noviembre de 2015

Conflictos éticos frente al qué investigar y cómo intervenir la población: Dra Stella M. Martínez

Desde la afirmación Malthusiana conveniente a la autorregulación de la población, según la cual, los niveles de natalidad y mortandad se regulan "naturalmente" de acuerdo al número de riquezas que existan para mantener al volumen de población: es decir que esta crece si hay con qué mantenerse y decrece si hay carencia, como se ha podido observar en otras especies donde la progenie femenina deviene fertil ejerciendo así un decrecimiento frente a la elevación desregulada; desde esta afirmación y las malas interpretaciones que se han hecho de Robert Malthus; además desde las tesis realizadas por Michel Foucault en la segunda parte del siglo XX, se tiene la sospecha por no decir la certeza, de que ninguna producción de saber, ningún régimen epistémico o paradigmático, aun el de la ciencia, no posee en su enunciación, o sea, en su producción misma, carencia de relación con el poder en términos también de producción, no solo política, sino económica.



Es tal así, que a partir de las investigaciones en biopolítica de Michel Foucault, se han adelantado desde los años ochenta un conjunto de modificaciones al estatuto de investigación tanto de la ciencia, como de la tecnología. Es esto lo que pone de relieve la Dra Stella M. Martínez, entendiendo que cualquier investigación debe comprender en sus pretensiones la consideración de sus efectos políticos, económicos, éticos, etc. ¿Qué se quiere con esto? No solo que exista un control gubernamental ejercido por entidades que vigilan y regulan, una neutralidad estatal que podría ponerse en duda, sino que, exista, una garantía de respeto, responsabilidad, éticidad sobre la vida. 

Este régimen de valores que funge como presupuesto para la regulación de la vida, y de las investigaciones que tomen a ella como objeto de estudio, plantean el panorama de una sospecha que no por malintencionada sería del todo falsa. El problema o el cuestionamiento, de por qué se financian, o se impulsan ciertas investigaciones y otras no. Esto, sin duda, esta regulado por el conjunto de entidades- como Colciencias- que, direccionan la potencialidad del saber, bajo el conocimiento de que este podría impulsar o paliar posibles relaciones de poder que sería mejor evitar, o mantener un tiempo en espera, etc. 

Pasa, por ejemplo, frente al tema que nos ocupa, el de la población, que aun teniendo un piso investigativo en el cual podrían ser impulsadas mejoras para el "autocuidado", la gestión de la población en términos de morbilidad, regulación etc. no se ejercen, promulgan, impulsan iniciativas con el fin de que las políticas publicas se conviertan en un espacio de educación y establecimiento de un pensar sobre el cuidado. 

En cambio sí, las investigaciones en temas económicos, en ciencias naturales etc. -no porque no sean importantes,(lo son), sino que en el espectro de proporcionalidad, la marginalidad presupuestaria frente a las de ciencias humanas y sociales es harto evidente. 

Es por esto que como señala Martínez, entre otras gestiones que se han hecho desde la academia, se han establecido comités de bioética precisamente para solucionar conflictos éticos, no solo cuantitativos, sino cualitativos, que permitan calcular los efectos que una investigación pueda tener, en términos de control como en potenciación de lo que históricamente ha sido dejado a un lado. 

Bibliografía
http://152.186.37.80/ecsah02/mod/lesson/view.php?id=4084&pageid=362


viernes, 23 de octubre de 2015

Sobrepoblación y deterioro del planeta

Según la comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo, para 2008, el crecimiento de la población por año era de ochenta (80) millones de personas por una cantidad menor de muertes ocurridas anualmente. ¿A qué se debe esto? ¿en qué países es más estable la densidad de población? ¿afecta esto en algún punto al mercado? ¿cómo?

De acuerdo con la situación actual del mercado, podría señalarse que muchas de las muertes ocurridas al año, tienen su asidero en la falta de alimentos, la pobreza y el calentamiento global. Estos, producidos, en el ambito de un panorama de producción posindustrial, parecen ser más que una causa temporal directa, una consecuencia que se arrastra del siglo XIX, aunque tambien de las políticas de explotación de recursos y materias primas del XX. No obstante, nadie duda en señalar, que la pobreza de unos es responsabilidad directa de la riqueza de otros. ¿Es así? ¿por qué?


Dentro del panorama de recesión actual podría observarse cómo los países del sur, con más problemas de pobreza, desaceleramiento y menor influencia en el calentamiento global son los afectados. Mientras que paises como Alemania y Estados Unidos, con una política Fiscal y Monetaria clara, se mantienen al margen de estas consecuencias del desequilibrio global, y obtienen ante el sistema económico mundial, ventajas que le son permitidas en tanto que potencias. Mas, ¿qué decimos cuando decimos "potencias"? Bien, quiere esto señalar que son países con un movimiento de mercado estable, pero que además se convierten, por su moneda y su consistencia financiera, en nucleos de estabilidad dentro de la cada vez mayor interdependencia del mercado global.

Mercados arcaicos y agricultores como los de algunos países de Africa, por ejemplo Nigeria, se ven a la deriva, pues no tienen un potencial de exportaciones -mucho menos de importaciones- mayor al de su impulso de sobrevivencia. Parece ser, que en cualquiera de estos territorios, una inversión "humanitaria" significa de facto, un trasunto de colonización.

Esto, sucede además porque las poblaciones de países como Nigeria y Somalia tienden a reproducirse en mayor numero con el fin de incrementar su fuerza de trabajo. "Entre más manos para trabajar, mayor comida obtendremos" Pero también más bocas que alimentar.

Pasa entonces, que la fluctuación de estas poblaciones oscila en el panorama de la mortalidad infantil o materna por inanición. Al no tener alimentos, ni agua, los organismos tienden a su deterioramiento, a la vez que el de su ambiente.

Ahora bien ¿existe alguna posibilidad- además del ya predispuesto escaso interés- por ejercer algún tipo de control a la población en estos territorios? ¿con qué fin? ¿Cómo se podría entender la planificación familiar en países del "terrcer mundo?

En todo caso, es evidente, que en la interdependencia del mercado global, la política internacional se vuelve un parametro de sobrevivencia: es decir, sí en Estados Unidos hay comida para tres en una sola persona, tal vez en Colombia haya para uno en una familia. Esto, está en la mesa, mucho más ante el panorama de hipoproducción de alimentos, y escasez.

Bibliografía

http://www.ecoportal.net/Temas-Especiales/Desarrollo-Sustentable/Sobrepoblacion_y_escasez_mundial_de_alimentos._Venezuela_debe_mirar_hacia_el_futuro

domingo, 11 de octubre de 2015

Ética aplicada a la Tecnología y el Medio Ambiente: Oscar Alfranca Burriel



"Obra de tal manera que los efectos de tu acción sean compatibles con la permanencia autentica de la vida humana sobre la tierra"

Hans Jonas



"...¿qué tipo de incentivos subyacen cuando la propiedad de un recurso natural es colectiva, o cuando no existe ni siquiera la definición colectiva de la propiedad?" (Burriel, 2005) La pregunta del autor se sitúa en medio de la relación jurídico-económica, teniendo como premisa, como perspectiva de análisis a la ética. ¿Qué luces nos podría otorgar esta en relación con su texto para pensar la realidad de una situación específica implicada en el siguiente dilema: Usted es un hombre que vive con su mujer en un
país con grandes problemas de pobreza. Usted hace parte de ella; no tiene un salario fijo. Viven en condiciones paupérrimas. Y además, por uno u otro motivo su mujer ha quedado embarazada; tiene tres meses de gestación. Empero, tiene la posibilidad por alguna vía de realizar aborto. Si usted fuera ese hombre ¿Qué haría? ¿induciría a su mujer a que lo realizase?"?

El texto de Alfranca Burriel plantea desde dos disciplinas el cuestionamiento por las clases de implicación que se verían
imbricadas y consecuente a estas resultantes en dinámicas 
comportamiento que afectan hoy la interacción entre las sociedades y el medio ambiente. En primer lugar la perspectiva económica, según la cual el comportamiento egoísta estaría basado en dos principios: el de capacidad de elección, y el del sobreinterés personal; en segundo, la perspectiva ética, fundamentada desde el imperativo de Kant que reza la coimplicación de principios entre máximas, fines y medios.

Así, la pregunta por una ética-económica aparece planteada no solamente aparece planteada en el nível individual, sino mayormente en el nivel social. No existe ética solipsista. Por 
esto, para Burriel, la reduccción a la utilidad individual se transforma en un problema. Pues, antes que señalar el supuesto racional de la economía liberal, señalaría una incapacidad con relación al deber en términos de considerar al otro como algo más que un medio para la satisfacción y generación de utilidad.

Es allí, donde la perspectiva jurídica entre en debate. Se entiende que en las sociedades modernas de constitución gubernamental, la noción del deber, aunque pareciera ser eminentemente una noción moral, no lo es. Se ha trasladado históricamente al plano de la jurisdicción y de lo punible. No se entiende nunca como contrato de relacionamiento. En parte, porque los Estados, no se han encargado de su función educativa para la ciudadanía. Por esto, el punto de Burriel y de la ética actual, se centra en la recuperación
del sentido de la ética como persona, como profesional, como familia etc.

Ahora bien, ¿qué significa esta dificultad de coimplicación a las luces del dilema que se ha planteado en relación con las dinámicas de población? Burriel, señala en su texto también la importancia no solo de que a la economía se le sume la ética, sino que a la ética se
le sume la economía. Y ¿en qué sentido? La economía, como correcta distribución de las fuerzas, posee dentro de su haber epistemológico una capacidad de elección que no sólo estaría limítada al saber escoger un producto etc. Sino que, de igual manera se extiende, al saber elegir cómo comportarme. Y, en relación con la sexualidad, si se comprende el vínculo de esto con el "estar" embarazada, significaría, además de una elección, un saber cómo, un saber cuándo sí, cuándo no y por qué. Tanto como
la antigua economía agraria se guíaba por las fases de la luna. Quiere decir, que si, para el entrenamiento del cuerpo en la economía necesito un saber cómo arar, como mover la pala o el azadón, en qué cantidad o con qué frecuencia cultivar una parcela, cuánto tiempo regar un sembrado; de igual forma la sexualidad y la economía en el sentido directo, es decir monetario, me llevarían a pensar cómo desde mis posibilidades (si soy pequeño estoy mejor capacitado para recoger frutos, o si soy grande y fuerte para arriar los bueyes etc.) podría actuar en relación con mi responsabilidad
conmigo mismo, y con mi sociedad -no en el sentido amplio sino con los que me rodean. Lo que quiere decir, poner en consideración mis probabilidades de sostenimiento, el bienestar que va a traer a la población una vida más, la cantidad de basura que produce un cuerpo más; pero también y anterior a esto, en qué condiciones podría obtener utilidad y beneficio de mi sexualidad, precaviendo lo que necesito para no atenerme a contingencias innecesarias. Lo que significa por ejemplo precaver un conjunto de disposiciones éticas procedimentales, como los mecanismos de planificación a los que puedo acceder, y que a la larga, me generan una cantidad de beneficios mayores a los del momento. 

Y, al parecer, es a esto a lo que apunta Burriel al recurrir a Kant: las predisposiciones éticas, como herramientas morales de comportamiento son cultivos de sí a largo plazo, no contingentes. Y valga la pena señalar, que lo es también la economía, y el medio ambiente. Sino se cree en esto, inténtese sembrar algo de un día para otro.





viernes, 2 de octubre de 2015

La Ética Aplicada a la Bioética





¿De dónde ha surgido  "la vida" en tanto concepto biológico como objeto de interés de la ética? ¿Desde cuándo y cómo nos hemos ocupado de la vida en este modo, bajo esta figuración? ¿Cómo se transforma y en qué momento aparece la tesis de utilidad subyacente hoy en la ética?



Sin duda, como afirma la doctora Stella Maris Martinez, la bioética surge por allá en los años noventa con la preocupación del bioquímico estadounidense Van Rensselaer Potter por las investigaciones que se estaban llevando a cabo en torno a la experimentación con vida animal, pero además con la genética,  y que llevaran en ese momento a Potter a formular la denominación de bioética. No obstante este interés en el campo epistemológico de la ética, o de lo que Diego Garcia, llama la emergencia de la bioética no se da únicamente por la reflexión ejercida por Potter, sino que, con anterioridad se viene gestando todo un espacio demarcado en el orden de las investigaciones en torno a la política, la investigación y la historia. En este sentido, la presente disertación intentará mostrar cómo dentro de los estudios realizados por Michel Foucault, se realizan los primeros movimientos en torno a la reflexión sobre la vida como objeto de estudio de la economía- en relación con el trabajo-, la población y la autogestión en el orden de compaginarlos con los tres objetos que según Diego García ocupan a la bioética contemporánea: la tecnología, la distribución de los recursos, y la autogestión. Atravesados los anteriores, no solo por la consideración de la vida como espacio límite de decisión, sino también de la muerte como opción. Así, se insinuará en algún punto cómo la bioética se relaciona con la biomédica en tanto confluencia circunstancial de objeto de estudio.

Entonces, en primer lugar: La vida como objeto de estudio

Tanto en Las palabras y las cosas como en Defender la sociedad en Foucault se insinúan dos evidencias que en la época clásica (periodo, discontinuidad entre el siglo XVIII y XIX) habrían empezado a ser objeto de interés en los discursos. Por una parte, en David Ricardo, el trabajo, y por otra -sin que Foucault lo tome a este como referencia- en Robert Malthus, la vida. La relación entre estas dos comportará un enfoque para la terminación del siglo XIX y comienzos del veinte. Nos encontramos por entonces en una sociedad mediada por la Revolución Industrial. Los flujos de población, los traslados, las migraciones, comienzan a ser objeto de los gobiernos. ¿cómo trasladar un gran número de personas que se dedicaba antes a la agricultura, a las ciudades donde se necesita mano de obra para el manejo de las máquinas? ¿Qué cantidad de población es suficiente, y que otra empieza a sobrar? ¿para qué tener cincuenta obreros mientras puedo tener uno manejando una máquina? Es en este panorama dónde surge la preocupación económica tanto por la producción de la tierra, como por la cantidad de mano de obra que se necesita para generar un determinado número de utilidades. Así pues, se fija dentro y desde afuera, en la población, un conjunto de dispositivos, de criterios de medición que antes no aparecían para tratar a las personas, o mejor, al número de personas. La mortalidad, la morbilidad, la natalidad, empezarán a ser porcuentados con el fin de optimizar, pero también de depurar, de establecer un clivaje en la población. 

Vemos cómo entonces, la sofisticación de la tecnología, la modificación del sistema productivo, la preocupación por una economía de los cuerpos en relación con su productividad, la correcta distribución del capital, y la parametrización de la población aparecen como configuradores de la vida como objeto. 

Mas, no esta la única emergencia epistémica de la época clásica. También sucede en Londres para este periodo, una gestión del cuerpo que parecería ajena la consideración por extrañamente normal hoy. La fijación en determinados cuerpos que incomodan, que no se comportan, y que llaman por esto la atención, comportarán en su momento una configuración más. El niño masturbador y la madre histérica son entonces puestos en la mesa de ortopedia, como algo que hay que corregir, como un objeto de disciplinamiento. Nace, en este marco, según la Historia de la sexualidad I, la sexualidad. 

En este registro las investigaciones posteriores y la publicación de la Historia de la sexualidad II y III, se dedicarán al asunto de la gestión de sí, como cuidado ya no en la época clásica, sino en un periodo que iría del siglo IV a.C. hasta el V d.C. en donde Michel Foucault, analiza cómo el bíos philosophicus se organiza en distintas escuelas de diferentes formas, siguiendo diferentes regímenes dietéticos, económicos etc. Así, estudiado en Epicteto, como en Diógenes y Epicúro. 

Con lo cual, tenemos, no solamente la insinuación de la tecnología en tanto superestratificación de los objetos y componentes del objeto por la vida, de la que después se ocuparán los movimientos feministas, principalmente en la perspectiva Cyborg, sino en una tecnología de sí, entendida como autogestión y cuidado de la vida.

Por un lado, el nacimiento de la biopolítica y el cuidado de la población, y por el otro, el panoráma en ética estudiado en una filosofía histórica. 

Estas investigaciónes serán aprovechadas como ya se ha dicho por las feministas posteriores a la decada del 60, pero también por los economistas. Además del puente surgido en la biomédica en autores como Nicolas Rose. Es así, como además de comprender que la vida cientificamente se hace objeto, epistemologicamente se muestra su espacio de aparición. 

Baste decir,por último, que la bioética asume hoy otros debates relacionados con el ambito empresarial y la farmacéutica, que serían dignos de revisar. 

Bibliografía

Foucault, M. (2008) Las palabras y las cosas Madrid: Siglo XXI. 
UNAD (2015) La ética aplicada a la Tecnología y el Medio Ambiente

martes, 22 de septiembre de 2015

Con base en el texto de Afranca Burriel:Sobre la ética y el medio ambiente

La pregunta que parece entornar el trabajo del profesor es ¿qué relación positiva podría subyacer en la ética como potenciación de la economía? ¿es acaso la ética contraria a la economía? Esta relacionada directamente con los modos de producir del mercado industrial y postindustrial. 

Ahora bien, esta pregunta es extendida al campo de la propiedad en la dirección que conduce a la propiedad colectiva representada en el medio ambiente. Y esta extensión se ejerce no solo frente a la dimensión espacial de unas ciertas características medioambientales sino también de la traslación de las conductas en un tiempo a la vez que presente- en el que vivimos- pasado- para las generaciones futuras- y futuro para nosotros como sujetos de acción.

Contorneando entonces este campo conceptual ¿de qué manera alimentaría este el proceso dilemático que se plantea? En lo que respecta a la circunstancia límite de disenso ético frente a las políticas de vida en la población, la pregunta frente a la moral como disciplina encargada de la pregunta por lo correcto, lo que es a la vez la pregunta por el porqué si o porqué no llevar a cabo una acción, rezaría en el sentido que aquí se sugiere: ¿no es también un imperativo ético asumir las consecuencias medioambientales de reproducción de la población en lo que respecta a encargarse de los procesos de planificación familiar, del ser consciente de las medidas que debo asumir frente a mi existencia y mi reproducción?

Creo que en algún punto esta relación se conecta con la pregunta por la vida de un infante, como también con la pregunta por la "buena muerte". Empero, el vínculo medioambiental con el problema jurídico de la eutanasia, sería en exceso problemático, o mejor, forzado. 
¿qué piensa usted compañera?

domingo, 13 de septiembre de 2015

Respecto de la bioética






Parece ser que los fundamentos morales de la Modernidad están simentados y tienen como punto de referencia directa a Inmanuel Kant, y a la noción de crítica fundadora en la Aufklarung. Esta, establece como es conocido la estructuración del proyecto moderno en relación con la Razón y la Historia. Un proyecto que se verá deliberado y profundizado por Hegel en relación con la experiencia. Y es, precisamente en este punto dónde filosoficamente tiene lugar el problema gubernamental, a la vez que individual de la bioética. No falta decir que este es derivado del interés poblacional mostrado en los estudios de Foucault, pero sí que en el punto de intersección a la vez que de inflexión entre la moral y la biología se trama ahora un nuevo críterio de entender a lo humano en abandono y lucha de un concepto demasiado humanista de la vida. 
El dilema moral planteado anteriormente, atraviesa no solo la objetividad y positividad de la economía, sino que en la dirección otorga a este una amplitud mayor en un terreno entre la biología y la cultura. En el terreno entre se dejarían insinuar no solo la afluencia de una corriente en filosofia de la técnica, sino de esta en relación con la vida como objeto de estudio cientifico. ¿Qué condiciones son necesarias para concebir la vida como fenomeno estable? O -pasando al plano ético-jurídico ¿cuales son las condiciones que garantizarían las probabilidades de vida digna de un ser humano? O en un plano acaso más sencillo y por tanto más complejo ¿qué debería yo hacer o no frente a esa situación específica?

Dilema Moral



Usted es un hombre que vive con su mujer en

 un país con grandes problemas de pobreza. 

Usted hace parte de ella; no tiene un salario 

fijo. Viven en condiciones pauperrimas. Y 

además, por uno u otro motivo su mujer ha

 quedado embarazada; tiene tres meses de 

gestación. Empero, tiene la posibilidad por

 alguna vía de realizar aborto. Si usted fuera 

ese hombre ¿Qué haría? ¿induciría a su

mujer a que lo realizase?



sábado, 5 de septiembre de 2015

Algunos teóricos contemporáneos: Francesc Torralba- Monica Esgueva

Ante un mundo conmocionado por la difuminación de las fronteras y una necesidad imperante de la comunicación como apertura del ser a la posibilidad y a la experiencia, la pregunta que se plantea en la mesa de discusión en donde participa Francesca Torralba es: Con una humanidad globalizada ¿no habría necesidad también de globalizar unos ciertos mínimos que garanticen la convivencia y la existencia de la vida en el planeta? Es decir, ¿no existe hoy la necesidad de unos minimos vitales en torno a la cuestión de la globalización o munidalización? 

La pregunta en el fondo no parece ser un interrogante problemico. No obstante sí lo es. No se trata solamente de decir sí o no a esta cuestión sino de preguntarse a la vez por qué sí o por qué no. Y este no sitúa fundamentalmente en el espacio gozne e indeterminado de la relación entre la deontología y el derecho. Así pues, se pregunta por ¿qué es lo que se debería hacer en un aquí y ahora expandido? y luego ¿de qué manera hacerlo? Si se recuerda esta pregunta no es demasiado nueva. Es una pregunta que en su tiempo, en un texto celebre le planteó Einstein a Freud. ¿por qué la guerra? era la titulación acotada al epistolario llevado a cabo entre estos dos teóricos. Allí Einstein le preguntaba a Freud por la necesidad de existencia, quizá, de una superliga de naciones que regulara la jurisdicción planetaria de la vida. Entonces, la pregunta que en un principio contemplaba una alternancia retórica enfrenta ahora un cómo en un tiempo específico que es ahora.




Empero, el supuesto tácito de la globalización, creo, es el problema que debería solucionarse, o que soluciona al tiempo que se responde la pregunta. ¿Qué es la globalización? ¿accedemos todos a ella? ¿tenemos necesidad de estar en ella? son algunos interrogantes que subyacen a la mundialización no solamente del mercado sino de las políticas de relacionamiento en la vida. Luego, ¿no valdría la pena antes de llegar a la conclusión de si sí, o sí no existe la necesidad de unos minimos vitales a escala global, preguntarnos por cómo impacta este fenomeno de la globalidad a zonas específicas como Somalia, Sudafrica, Argentina, Siria? 

Y valdría la pena sobre todo por comprender y estandarizar los minimos vitales, que por ejemplo serían en exceso problemáticos en zonas especificas planetarias como la India, si no existe en esa pretensión universalizadora unos ciertos intereses que en el panoráma global, es claro, favorecerían a unos países más que a otros. En últimas la pregunta por a ¿quién convienen estos minímos globales y que estrategías y dinámicas de dominación podrían establecer? 

Esta preocupación sobre la misma pregunta se asienta en la observación de cómo ciertas organizaciones internacionales favorecen intereses de dominación sobre naciones con capacidad militar menor. O cómo bajo el pretexto de regular las poblaciones se invadido el Oriente Medio por parte de algunas Potencias que favorecen en nombre de los Derechos Humanos sus intereses de colonización económica, cultural y política. 

No obstante, quizá la preocupación de Torralba se dirija allí, a la protección de naciones menores frente a naciones mayores. Todo se plantea o se dirige a cómo bordear y asumir la pregunta, sabiendo que no con una jurisdicción vertical emanada por la ONU, se solucionará el problema de los minímos vitales, sino que se debe bordear desde todos los puntos con la participación de lo global y lo específico como base ya no de una estratagema global de dominación sino como una cooperación para la convivencia solidaria. 

jueves, 3 de septiembre de 2015

¿Para qué sirve la ética? Adela Cortina

 


La profesora Adelana Cortina, experta contemporánea en ética y política plantea la pregunta sobre la ética con base en una teleología que parece enfrentarse a los parámetros de utilidad en un mundo contemporáneo. ¿Para qué sirve la ética? Se pregunta con un poco de asertividad crítica. Es decir, ¿para qué encargarnos de nosotros mismos en el orden de una cierta disciplina para obtener un caracter frente a la vida? Pero también ¿por qué o para qué encargarse de la vida en el orden del entendimiento de estas como un conjunto de costumbres que son susceptibles de cambio? 

Dentro de los temas tratados por la profesora está la cuestión de investigar las bases de las costumbres dentro de las bases comportamentales aportadas por disciplinas como la zoología o la teoría de la evolución. Así, acudiendo al teórico Richard Dawkings, dice ella, que existen un conjunto de direcciones que en la neurobiología o en la genética apuntan a que el hombre es un ser agresivo y egoísta por naturaleza, que no gusta de estar con los otros más que para su beneficio y placer. Pero dice también, que no obstante estas teorías también señalan la posible existencia entre nosotros, los seres humanos, dentro de cada uno, a parte de un gen egoísta, un gen altruista, es decir, un gen que se encarga de los otros. 


Y, la discusión no tendría sentido sino aplicáramos esto a un conjunto de ejemplos y no entendiéramos que particularidades de la reflexión llevada a cabo por la profesora Adela Cortina, se centran en el punto álgido de la discusión entre la ciencias naturales y las humanas. Precisamente porque no existe una sola posición frente a los fenomenos naturales y no podrían estos, como bien lo señala Richard Dawkings, en el gen egoísta, tomarse como un acervo moral del cual partir. No obstante, valdría la pena señalar en qué difieren los teóricos de la evolución respecto de este tema. Para lo cual se tomará como base la relación de oposición entre Conrad Lorenz y Richard Dawkings en lo que se podría llamar la posición heterodoxa y la posición ortodoxa. La primera plantea, que la teoria de la evolución que es tambien la teórica etologica, o sea, la teoria del comportamiento, se liga directamente en los individuos de manera que estos se proyectan en su comportamiento con base en una posición de conservación de los grupos, es decir, de las especies. La segunda, por el contrario, sostiene que la evolución es un problema antes que de los grupos, de los individuos y más exactamente de los genes. Parte del disenso respecto de las posiciones asumidas, más allá de la pretensión política, ética o económica que podría subyacer a esto, es que, según estos mismo teóricos, muchas de sus aseveraciones o interpretaciones no parten de la observación de las mismas especies, ni de los mismos grupos. Y que, reiterando lo afirmado por Dawkings, más allá del juego metafórico e interpretativo realizado en sus observaciones en cuanto al gen egoísta o altruista, este no se debe convertir ni en moral ni en juicio de valor, sino como un simple juego de apuesta en la teoría evolutiva contemporánea. Con base en esto valdría la pena preguntarnos respecto de la apuesta de la profesora  Cortina si ¿no sucumbimos a un error de fondo al suponer en la argumentación del para qué de la ética una cierta naturalización de propuestas biologicas universales? ¿no debe ser acaso la ética una cuestión situada? Por último ¿no habría que escindir metodologicamente en cuanto a la moral, la teoria de la evolución, de una perspectiva ética que convendría mucho más a la del desarrollo humano?

Es con base en este supuesto básico que la profesora Cortina plantea unos panoramas éticos de cooperación que podrían también llevarnos a preguntas tales como ¿no habrá al contrario de una dicotomia en la relación egoísta-altruista, alguna oportunidad de entretejer estos contrarios en una política de comprensión del egoísmo- desmarcado de la noción cristiana- como base para el comportamiento en grupos, como comprensión del beneficio general como beneficio propio?

domingo, 23 de agosto de 2015

Ética ¿global?




La ética es la "disciplina" que se encarga de lo moral. Las formas del pensar y del actuar conforman las caracteristicas o estructuras subyacentes a un modo de encargarse de lo moral. La ética es entonces el campo reflexivo sobre el actuar o no de una manera en una situación o circunstancia específica.

Ahora bien, en tanto que la estructuración moral no conviene de un mismo modo y en una misma dirección a todos los territorio e individuos pobladores de este, no podría existir como plantean algunos seguidores de Adela Cortina, una ética global. La sensación de que debieran coexistir unas reglas comunes a la vida humana, y -hasta la animal- parece ser una conclusión o deducción lógica de maliterpretaciones propias de, por ejemplo- la descripción del genoma humano. Este tipo de deducciones apuntan -aún a contrapunto de un campo disciplinar específico- a que existe una especie de igualdad "biologica" de todas las poblaciones respecto de unas formas de habitar el mundo en el "globo". No obstante, esa pretensión aparentemente "holística" de la ética, presenta varias dificultades en principio de orden sincretico. Ignora las confluencias históricas de las formas de organización estatales contemporaneas y parece ingenua ante unas posibilidades de ampliación o aplicación del poder economico y político con base en unos "minimos vitales".

Pero, entonces ¿no se encarga la ética de una cierta capacidad o potencialidad moral de uno frente a los otros? ¿Cómo ser o comportarse éticamente en esferas de coexistencia sino es encargandose de una igualdad vital? ¿hasta qué punto por ejemplo se debe encargar la vida de una legislación supranacional? O lo que subyace a todo esto ¿qué es un deber ético y qué no?

La ética conviene a todos y a cada uno, pero ¿a todos como uno? Es, parece, en este eje donde se debate la propuesta de los Cortinianos: un problema nada nuevo en torno al contrato.