Este espacio tiene como objeto propenderse como escenario de discusión y comentario de algunas de las teórias éticas contemporáneas.
domingo, 27 de septiembre de 2015
martes, 22 de septiembre de 2015
Con base en el texto de Afranca Burriel:Sobre la ética y el medio ambiente
La pregunta que parece entornar el trabajo del profesor es ¿qué relación positiva podría subyacer en la ética como potenciación de la economía? ¿es acaso la ética contraria a la economía? Esta relacionada directamente con los modos de producir del mercado industrial y postindustrial.
Ahora bien, esta pregunta es extendida al campo de la propiedad en la dirección que conduce a la propiedad colectiva representada en el medio ambiente. Y esta extensión se ejerce no solo frente a la dimensión espacial de unas ciertas características medioambientales sino también de la traslación de las conductas en un tiempo a la vez que presente- en el que vivimos- pasado- para las generaciones futuras- y futuro para nosotros como sujetos de acción.
Contorneando entonces este campo conceptual ¿de qué manera alimentaría este el proceso dilemático que se plantea? En lo que respecta a la circunstancia límite de disenso ético frente a las políticas de vida en la población, la pregunta frente a la moral como disciplina encargada de la pregunta por lo correcto, lo que es a la vez la pregunta por el porqué si o porqué no llevar a cabo una acción, rezaría en el sentido que aquí se sugiere: ¿no es también un imperativo ético asumir las consecuencias medioambientales de reproducción de la población en lo que respecta a encargarse de los procesos de planificación familiar, del ser consciente de las medidas que debo asumir frente a mi existencia y mi reproducción?
Creo que en algún punto esta relación se conecta con la pregunta por la vida de un infante, como también con la pregunta por la "buena muerte". Empero, el vínculo medioambiental con el problema jurídico de la eutanasia, sería en exceso problemático, o mejor, forzado.
¿qué piensa usted compañera?
domingo, 13 de septiembre de 2015
Respecto de la bioética

Parece ser que los fundamentos morales de la Modernidad están simentados y tienen como punto de referencia directa a Inmanuel Kant, y a la noción de crítica fundadora en la Aufklarung. Esta, establece como es conocido la estructuración del proyecto moderno en relación con la Razón y la Historia. Un proyecto que se verá deliberado y profundizado por Hegel en relación con la experiencia. Y es, precisamente en este punto dónde filosoficamente tiene lugar el problema gubernamental, a la vez que individual de la bioética. No falta decir que este es derivado del interés poblacional mostrado en los estudios de Foucault, pero sí que en el punto de intersección a la vez que de inflexión entre la moral y la biología se trama ahora un nuevo críterio de entender a lo humano en abandono y lucha de un concepto demasiado humanista de la vida.
El dilema moral planteado anteriormente, atraviesa no solo la objetividad y positividad de la economía, sino que en la dirección otorga a este una amplitud mayor en un terreno entre la biología y la cultura. En el terreno entre se dejarían insinuar no solo la afluencia de una corriente en filosofia de la técnica, sino de esta en relación con la vida como objeto de estudio cientifico. ¿Qué condiciones son necesarias para concebir la vida como fenomeno estable? O -pasando al plano ético-jurídico ¿cuales son las condiciones que garantizarían las probabilidades de vida digna de un ser humano? O en un plano acaso más sencillo y por tanto más complejo ¿qué debería yo hacer o no frente a esa situación específica?
Dilema Moral

Usted es un hombre que vive con su mujer en
un país con grandes problemas de pobreza.
Usted hace parte de ella; no tiene un salario
fijo. Viven en condiciones pauperrimas. Y
además, por uno u otro motivo su mujer ha
quedado embarazada; tiene tres meses de
gestación. Empero, tiene la posibilidad por
alguna vía de realizar aborto. Si usted fuera
ese hombre ¿Qué haría? ¿induciría a su
mujer a que lo realizase?
un país con grandes problemas de pobreza.
Usted hace parte de ella; no tiene un salario
fijo. Viven en condiciones pauperrimas. Y
además, por uno u otro motivo su mujer ha
quedado embarazada; tiene tres meses de
gestación. Empero, tiene la posibilidad por
alguna vía de realizar aborto. Si usted fuera
ese hombre ¿Qué haría? ¿induciría a su
mujer a que lo realizase?
sábado, 5 de septiembre de 2015
Algunos teóricos contemporáneos: Francesc Torralba- Monica Esgueva
Ante un mundo conmocionado por la difuminación de las fronteras y una necesidad imperante de la comunicación como apertura del ser a la posibilidad y a la experiencia, la pregunta que se plantea en la mesa de discusión en donde participa Francesca Torralba es: Con una humanidad globalizada ¿no habría necesidad también de globalizar unos ciertos mínimos que garanticen la convivencia y la existencia de la vida en el planeta? Es decir, ¿no existe hoy la necesidad de unos minimos vitales en torno a la cuestión de la globalización o munidalización?
La pregunta en el fondo no parece ser un interrogante problemico. No obstante sí lo es. No se trata solamente de decir sí o no a esta cuestión sino de preguntarse a la vez por qué sí o por qué no. Y este no sitúa fundamentalmente en el espacio gozne e indeterminado de la relación entre la deontología y el derecho. Así pues, se pregunta por ¿qué es lo que se debería hacer en un aquí y ahora expandido? y luego ¿de qué manera hacerlo? Si se recuerda esta pregunta no es demasiado nueva. Es una pregunta que en su tiempo, en un texto celebre le planteó Einstein a Freud. ¿por qué la guerra? era la titulación acotada al epistolario llevado a cabo entre estos dos teóricos. Allí Einstein le preguntaba a Freud por la necesidad de existencia, quizá, de una superliga de naciones que regulara la jurisdicción planetaria de la vida. Entonces, la pregunta que en un principio contemplaba una alternancia retórica enfrenta ahora un cómo en un tiempo específico que es ahora.

Empero, el supuesto tácito de la globalización, creo, es el problema que debería solucionarse, o que soluciona al tiempo que se responde la pregunta. ¿Qué es la globalización? ¿accedemos todos a ella? ¿tenemos necesidad de estar en ella? son algunos interrogantes que subyacen a la mundialización no solamente del mercado sino de las políticas de relacionamiento en la vida. Luego, ¿no valdría la pena antes de llegar a la conclusión de si sí, o sí no existe la necesidad de unos minimos vitales a escala global, preguntarnos por cómo impacta este fenomeno de la globalidad a zonas específicas como Somalia, Sudafrica, Argentina, Siria?
Y valdría la pena sobre todo por comprender y estandarizar los minimos vitales, que por ejemplo serían en exceso problemáticos en zonas especificas planetarias como la India, si no existe en esa pretensión universalizadora unos ciertos intereses que en el panoráma global, es claro, favorecerían a unos países más que a otros. En últimas la pregunta por a ¿quién convienen estos minímos globales y que estrategías y dinámicas de dominación podrían establecer?
Esta preocupación sobre la misma pregunta se asienta en la observación de cómo ciertas organizaciones internacionales favorecen intereses de dominación sobre naciones con capacidad militar menor. O cómo bajo el pretexto de regular las poblaciones se invadido el Oriente Medio por parte de algunas Potencias que favorecen en nombre de los Derechos Humanos sus intereses de colonización económica, cultural y política.
No obstante, quizá la preocupación de Torralba se dirija allí, a la protección de naciones menores frente a naciones mayores. Todo se plantea o se dirige a cómo bordear y asumir la pregunta, sabiendo que no con una jurisdicción vertical emanada por la ONU, se solucionará el problema de los minímos vitales, sino que se debe bordear desde todos los puntos con la participación de lo global y lo específico como base ya no de una estratagema global de dominación sino como una cooperación para la convivencia solidaria.
jueves, 3 de septiembre de 2015
¿Para qué sirve la ética? Adela Cortina

La profesora Adelana
Cortina, experta contemporánea en ética y política plantea la pregunta sobre la
ética con base en una teleología que parece enfrentarse a los parámetros de
utilidad en un mundo contemporáneo. ¿Para qué sirve la ética? Se pregunta con un poco de asertividad crítica. Es decir, ¿para qué encargarnos de nosotros mismos en el orden de una cierta disciplina para obtener un caracter frente a la vida? Pero también ¿por qué o para qué encargarse de la vida en el orden del entendimiento de estas como un conjunto de costumbres que son susceptibles de cambio?
Dentro de los temas tratados por la profesora está la cuestión de investigar las bases de las costumbres dentro de las bases comportamentales aportadas por disciplinas como la zoología o la teoría de la evolución. Así, acudiendo al teórico Richard Dawkings, dice ella, que existen un conjunto de direcciones que en la neurobiología o en la genética apuntan a que el hombre es un ser agresivo y egoísta por naturaleza, que no gusta de estar con los otros más que para su beneficio y placer. Pero dice también, que no obstante estas teorías también señalan la posible existencia entre nosotros, los seres humanos, dentro de cada uno, a parte de un gen egoísta, un gen altruista, es decir, un gen que se encarga de los otros.
Y, la discusión no tendría sentido sino aplicáramos esto a un conjunto de ejemplos y no entendiéramos que particularidades de la reflexión llevada a cabo por la profesora Adela Cortina, se centran en el punto álgido de la discusión entre la ciencias naturales y las humanas. Precisamente porque no existe una sola posición frente a los fenomenos naturales y no podrían estos, como bien lo señala Richard Dawkings, en el gen egoísta, tomarse como un acervo moral del cual partir. No obstante, valdría la pena señalar en qué difieren los teóricos de la evolución respecto de este tema. Para lo cual se tomará como base la relación de oposición entre Conrad Lorenz y Richard Dawkings en lo que se podría llamar la posición heterodoxa y la posición ortodoxa. La primera plantea, que la teoria de la evolución que es tambien la teórica etologica, o sea, la teoria del comportamiento, se liga directamente en los individuos de manera que estos se proyectan en su comportamiento con base en una posición de conservación de los grupos, es decir, de las especies. La segunda, por el contrario, sostiene que la evolución es un problema antes que de los grupos, de los individuos y más exactamente de los genes. Parte del disenso respecto de las posiciones asumidas, más allá de la pretensión política, ética o económica que podría subyacer a esto, es que, según estos mismo teóricos, muchas de sus aseveraciones o interpretaciones no parten de la observación de las mismas especies, ni de los mismos grupos. Y que, reiterando lo afirmado por Dawkings, más allá del juego metafórico e interpretativo realizado en sus observaciones en cuanto al gen egoísta o altruista, este no se debe convertir ni en moral ni en juicio de valor, sino como un simple juego de apuesta en la teoría evolutiva contemporánea. Con base en esto valdría la pena preguntarnos respecto de la apuesta de la profesora Cortina si ¿no sucumbimos a un error de fondo al suponer en la argumentación del para qué de la ética una cierta naturalización de propuestas biologicas universales? ¿no debe ser acaso la ética una cuestión situada? Por último ¿no habría que escindir metodologicamente en cuanto a la moral, la teoria de la evolución, de una perspectiva ética que convendría mucho más a la del desarrollo humano?
Es con base en este supuesto básico que la profesora Cortina plantea unos panoramas éticos de cooperación que podrían también llevarnos a preguntas tales como ¿no habrá al contrario de una dicotomia en la relación egoísta-altruista, alguna oportunidad de entretejer estos contrarios en una política de comprensión del egoísmo- desmarcado de la noción cristiana- como base para el comportamiento en grupos, como comprensión del beneficio general como beneficio propio?
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